LA  NAVIDAD   EN   MICHELENA
                            EL  PESEBRE  DE  TUTO
En  los  años  anteriores por temporada  decembrina  se  ha rumorado  del pesebre del Lic. Jesús  Vicente Useche , pesebre considerado como  uno de los  más   logrados artísticamente en  nuestro Municipio. El   año   1991, La Divina  providencia  inspiró  a  este Educador  y  Artista de  la  familia Nazaret, para  realizar su  pesebre  con  más  proyección hacia el público. La  gente del Pueblo  y del Campo , así como vecinos  de otras  Poblaciones  recorrieron  la  pintoresca  calle  de la carrera  2  entre calles 9   y  10  en el sector El Cerro, la cual estaba adornada   de faroles de  diversos  colores  lo  que provocaba  un alto al  transeunte  para contemplar  extasiado una  obra artística  y tradicional: El pesebre de Tuto”.  Pesebre que tuvo como base  para su elaboración elementos  propios  de la región : Cercas  de arcilla  y piedra, caminos  hechos con las cáscaras  de  café, sembradíos de maíz, arveja  y  caraota. Dos  fuentes de  aguas naturales hojas secas  de  guineo para el techo del Nacimiento  y la  correcta  proporción de  los adornos. Es  preciso  señalar  que  esta obra participó  en el Concurso de Pesebres  a  nivel regional obteniendo  un meritorio Sexto  Lugar ; actividad  que fue  coordinada por  la Dirección  de  Cultura   y Bellas  Artes del  Estado  Táchira. A  nombre  de  la FUNDACION  MICHELENA y  de esta comunidad  expresamos nuestras sinceras felicitaciones  al Lic. Useche  por  contribuir  al entusiasmo navideño  y al realce  de los  valores  autóctonos de  nuestro "Corazón  del Táchira”.
                             LIC. CIRENIA  CASANOVA (Tomado del  vocero ASI ES….MICHELENA ENERO-FEBRERO 1992 ).

                       AÑO    VIEJO  EN  MICHELENA
De  la  gran ciudad, Antonio  Ramón retorna a su Michelena  natal,  en un bus repleto   de pasajeros, aprisionado  en el asiento  junto a  su acompañante ,sin poder  conciliar  el sueño  a  lo  largo  de  un viaje  que parece  no tener fin, en medio de un calor infernal. Está ansioso por  contemplar las  imponentes montañas, ligadas  al lar de  sus recuerdos. Sus maltratados   oídos  y sus  ojos  soñolientos  se  posan  sobre el paisaje iluminado  por la  luna ,cortado   intempestivamente por  una enorme valla  que predice  tiempos  mejores.  Kilómetros  y kilómetros  devorados  por la velocidad de la  máquina,  hacen  posible que el  chofer  del autobús anuncie  con voz estruendosa  que el viaje  se acerca a  su destino; frena  con cierta brusquedad y pronuncia  las palabras de  rigor:”Por favor, señores pasajeros, llegamos  al pueblo, ¡ bájense pronto!  En  los  asientos   traseros  del autobús  la gente empieza a   movilizarse ;  una  voz se destaca : "Espere! ¡espere!,  ¡yo me  quedo…!
 Antonio Ramón  se bajó  como  pudo  y  no supo cómo   ni en qué momento su cuerpo sintió el aire fresco del  lugar, hasta que  se percató  de  encontrarse en un  improvisado  terminal  de la carrera 4  con calle 6 del   pueblo, que  empezó a cobrar  vida  con la  llegada de los  viajeros. Su pecho  palpita  y  respira   hondo  con  el aire  que  entra  a  sus  pulmones  proveniente  del antiguo   bosque cercano  ya  desaparecido,  se  siente confortable  en comunión  con la tierra de  sus recuerdos. Observa  a  su  alrededor. Sí, las casas  son idénticas a  las que él conserva  en la  memoria  de sus años  juveniles. El  sol golpea su espalda, aprecia que  un atardecer bañado por rayos  rojizos  se proyecta  sobra  las  casas, árboles  y calles  circundantes.  Avanza  por la  calle  principal  del  pueblo, las  torres  de la  Iglesia  se van dibujando  con mayor  nitidez  a medida  que  sus pasos  se van  multiplicando  sobre el asfalto de la calle. Se pierde  entre la  multitud, que por  instantes  lo distrae  de su afán por llegar  a  su  morada.  Concentrado en  sus propias reflexiones , se detiene  al escuchar la algarabía  de  un grupo de  muchachos que giran  a su alrededor  y   lo jalan  de las mangas  de  su camisa, al mismo tiempo que le acercan  un  pote  y  le dicen: "Señor, señor,  colabore  con  nuestro Año  Viejo ,lo tenemos allá abajo, mírelo..”   
Y  uno de los mozalbetes  señala  con  el dedo  hacia  un bulto con apariencia  de  persona, amarrado  en el poste de la esquina. "Venga pa que  lo  mire, señor…,lo  hicimos  entre  todos, verdad, Juan..? El  niño aludido saca el  pecho  y dice  muy orgulloso: "Yo le hice  la nariz”. Otro  replica. "Yo le puse la camisa..”  Los recuerdos se  arremolinan  en la  mente  de Antonio Ramón y una sonrisa  de alegría invade su rostro sudoroso. "Sí, vamos a  verlo…”  Y se  confunde  entre la chiquillada, dirigiéndose  al encuentro  del "Año  Viejo”, olvidándose  del cansancio  en medio  del contagioso ambiente  que se respira en aquel lugar.
"Métanle bastante pólvora, búsquenme esta  noche  pa  meterle  candela  a ese "Año  Viejo”. Antonio prosigue  sus marcha  y  no  cabe  en sí  de la  alegría  al encontrarse a pocos pasos  frente  a  la fachada de su casa natal, cuyas puertas están abiertas de par en par… Penetra  rápidamente  a  través del  viejo zaguán ;  de la cocina  emerge  un  olor inconfundible, "están  haciendo  hallacas ", -se  dice para sí- . ¡Ah! ¡Cuán feliz  me siento de estar entre los míos!   Y  qué  sabroso guiso deben tener esas  hallacas”.
Algo  roza  su cabeza , sus manos  tocan un  objeto tintineante y al mirarlo, exclama: "el  tiempo  ha respetado esta casa, son los  mismos  adornos  navideños..” Sus pasos resuenan en el viejo  zaguán, entra  a la sala y  mudo de la emoción,  observa el pesebre  iluminado  por luces intermitentes.  –"Dónde  está la gente ?”- pregunta  en voz  alta, con  tono  jocoso.  Se  escucha  un revuelo en la  cocina, pasos  apresurados, se asoma a la puerta  una  muchacha   con   mirada interrogante.
"María,¿ quién  es ?- pregunta  una anciana  con voz  entrecortada-"Mamá, mamá, llegó Antonio  Ramón”.   Salen a su  encuentro,  se confunden entre risas, abrazos y  besos. Un hálito de  felicidad  se extiende en el hogar. La anciana madre  llora  de emoción  y  de  sus  labios  brotan palabras  tiernas  y cariñosas: "Hijo,  hijo, al  fin  has llegado!-"Bendígame, madre!”.  "-Dios  lo bendiga hijo. ¡Vendrá  muy  cansado!”.  Antonio Ramón  se  sienta en una silleta y María se acerca  con  una  humeante taza  de café  que reconforta su espíritu y luego procede a  contarles  la odisea  de su vida en la gran  ciudad. Así pasan las  horas, la sombra del  atardecer  crece  y  crece, quemando sus últimas brasas el  año  que está  a  punto de  extinguirse.  
El  sol se va desvaneciendo en el  horizonte, despidiendo con  sus últimos fulgores  los  postreros   alientos del "Año  Viejo”. El  manto de la  noche  envuelve  la sonriente faz  del "Año Viejo”, la luz  de la luna  y  de  las estrellas  acarician con suaves resplandores la maltrecha y  fatigada humanidad  del "Año  Viejo”, que ha soportado  sobre sus hombros  la pesada carga del planeta. El  espectáculo  se resalta aún más  con  la presencia  en el espacio de  luces multicolores. Retumban en los corazones  los ecos de los morteros. La Banda de Música comunica  sus aires melodiosos  a todos los habitantes del pueblo. Las luces de  bengala regalan sus estrellas  a  los  niños   participantes  en la despedida del "Año Viejo”.  Llegó el momento esperado,  las campanas  de la Iglesia están vibrando, las emisoras  anuncian que el "Año Viejo”  se va  y entre lágrimas ,  besos  y  abrazos ,el pueblo  siente  que el año   nuevo  viene ya…      Mil   canciones  resuenan sin cesar, la vida  prosigue en  su rítmico andar  y  con la luz  del  nuevo día  los gallos entonan un alegre  cantar……    
                                     RUBEN  DARIO   BECERRA  ROA
                          (Del  libro  inédito  PROSAS  SIDERALES )  
              MISAS  DE AGUINALDOS  EN  MICHELENA
A las  tres de la madrugada, se escuchaba el primer  repique de  las campanas  de  la Iglesia, para  despertar a  los feligreses e   invitarlos a las misas de  aguinaldos. La Banda de  Música entre morteros  y voladores ,preparados  con  cuidado y habilidad por Don  Elvidio  Landazábal, iniciaba el paseo por las calles del pueblo: partía de la   Plaza Bolívar, avanzaba acompañada por un nutrido número  de acompañantes  junto  a  los disfrazados que corrían de   un   lugar  a otro  en el recorrido,   por la  carrera 3  hasta  El  Tequendama, doblaba  por la calle 2,pasaba por la Plaza de Santa  Rita, giraba  por la carrera 1,hasta  la calle  6  y retornaba de  nuevo al  punto  de partida, frente al atrio  de la Iglesia.  A  las cuatro de la  madrugada, comenzaba  la celebración de la misa, con el respaldo de la  aldea que  le  correspondía su  patrocinio, mediante el programa elaborado en el calendario  de  las misas.   
 Al  finalizar la misa a las  cinco de la mañana, los muchachos  y muchachas, junto a un  buen   números  de adultos, salían a caminar  por  las calles, en compañía de conjuntos musicales ,donde  eran recibidos por algunas  familias  vecinas,   con el  fin de compartir sabrosas tazas de café negro, bollos  y  pasteles, hasta  las seis o siete  de la mañana, costumbre vivida en  Michelena, durante  muchos años, en el siglo XX  y  que desapareció como otras similares, en  la  rueda  giratoria del tiempo.
                                     RUBEN  DARIO  BECERRA (Anécdotas)
                         NOCHEBUENA  EN   MICHELENA  
                      Esta  noche es  Nochebuena
                      noche serena, noche radiante
                      de paz  y amor en Michelena.
                      El  cielo  resplandece
                       su  ropaje multicolor
                       sobre  Michelena, el Táchira,
                        Venezuela y  el mundo.   
                         Esta  noche es Nochebuena
                         la luna  y las  estrellas
                         brillan  con rayos  celestiales
                         sobre  la  faz  del Niño Jesús.
                         Esta  noche es  Nochebuena
                          escuchamos  la  canción  estelar
                           vibrante en   nuestros  corazones
                              la  miel   y  el embrujo vital
                              reinante  en el corazón del planeta.
                               Esta noche es   Nochebuena
                               nuestra vida palpita
                               como  la Nochebuena en Michelena
                                cual cajita  musical
                                en el cielo   y  en la tierra.
                                                             RUBEN DARIO BECERRA ROA
                                              (Del libro inédito” Cantares   Michelenenses”)
                
               CAMPANAS  DE NAVIDAD
                   Tilín, tilán, tilín, tilán,
                   suenan  las campanas
                   las campanas  de  Navidad
                   que alegran   al   pueblo
                   en el corazón  de Michelena.
                    Tilín, tilán,  oh bello son
                     resonante por doquier
                     en el   hogar del Niño  Jesús
                      en el Portal  de Belén.
                      Tilín, tilán, campanas de Navidad         
                      Con  mi suegra  y  mi   mujer
                    voy  por el  mundo cantando                           
                campanas de Navidad
                    campanas  de  Michelena
                     por siempre en mi  corazón…
                                      RUBEN DARIO BECERRA ROA
                                        (Cantares   Michelenenses)          
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                     AÑO    NUEVO
                                         "Surge el Año Nuevo
                                                             en la noche brumosa
                                                             arrastrando  los pliegues
                                                             de  su  testa  nevosa
                                                             sonriendo  entre llantos
                                                              cantando  tembloroso……”
                                                                     Rimbaud  Arthur        
                              -I –
                 Eterno   niño feliz
                 me  matas con  tu energía
                 con  tu  energía radiante
                 en tus  alforjas  viajeras
                 en  el  carrusel de la existencia.             
                     Gracias  al cielo
                     por la vida, por la luz ,
                     entreverada de abrojos
                      a  lo  largo del camino.
                      Atrás….penas, errores, dolores…
                       al   frente…,vida, salud, prosperidad…
                                        -II-
                        En  esta noche serena
                        en la noche de Año  Nuevo
                        felices todos cantamos
                       bajo la  luz  de la   luna
                        y  el manto de  las  estrellas.
                                       -LLL-   
                        Ensueños, promesas  y fantasías
                        en esta   noche radiante
                         resuena en los corazones
                         en el  mundo engalanado
                          en la fiesta del tiempo
                           en  el  dulce amanecer
                           en  la alborada feliz
                            con  el canto de los  gallos
                             al  llegar el  Año Nuevo
                              en  el concierto del tiempo
                               sin principio  ni final…..
                                                    RUBEN DARIO BECERRA ROA
                                          (Del  libro inédito "Cantata Sideral”)                   




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